
Lograr eficiencia en el área energética y conservar los recursos naturales. Esos son los propósitos para los que cada 21 de octubre se celebra el Día Mundial del Ahorro de Energía y desde RE/MAX PROPERTIES Pozuelo hemos querido trasladar esta efeméride y su idea hasta tu hogar.
El ahorro en la factura de nuestros hogares se ha convertido en una de nuestras prioridades en esta escalada imparable del precio de la energía.
Aunque muchas veces no lo veamos, ahorrar energía dentro de nuestras casas es una cosa de niños.
Dentro de la educación responsable que todos queremos para nuestros hijos, sobrinos o nietos, enseñarles a consumir energía de una forma racional es también una manera de hacerlo.
Para los niños la vida es un juego. ¿Por qué no aprovechar esta visión entonces? Nuestros hijos crecen copiando y es importante que nosotros, como adultos seamos los primeros en dar ejemplo en este ahorro energético.

Enséñales, por tanto, de manera lúdica. Veamos cómo:
La idea tras el objetivo: humanizar la vivienda dándole “vida” a estancias, aparatos y luces
Apelar a los sentimientos y las emociones de tus hijos es uno de los mejores modos de enseñarles un uso energético responsable: Así, si “las luces se cansan y tienen que dormir, si los aparatos electrónicos tienen que “comer” para recargarse (la tablet, el móvil, la tele, la luz de su cuarto…) nos será más fácil transmitirles esta idea de ahorro, además de que nos durarán más tiempo si los cuidamos. ¡Cargadores desenchufados siempre, si no se están utilizando! Ahorro energético inteligente
Luces, cuando hacen realmente falta
Enseña a los niños desde pequeños a apagar y encender luces de manera lógica. Si su habitación “se despierta” siempre que nuestro pequeño entra en ella y se duerme cuando nuestro hijo o hija sale, les estás dando el poder de despertar y dormir a su cuarto y esto, por experiencia, les encanta.
El coche, solo cuando sea necesario
En trayectos cortos trata de ir andando con tus hijos, podéis moveros en bicicleta siempre que se pueda y utilizad el transporte público. ¿A qué niño no le encanta ir y volver a su casa en autobús o en tren imaginando historias?
La puerta del frigorífico, una ladrona de energía
¿Quién no la abre y la cierra mil veces del día a la noche?
Abre el frigorífico el tiempo necesario y vigila, que si nuestros pequeños la utilizan, después la cierran. Nunca la dejes abierta delante de ellos. “Si el frío se escapa, no vuelve nunca más y los alimentos se ponen tristes si tenemos mucho rato abierta la puerta de la nevera…” ¡para ellos es cuestión de sentimientos y para ti otro intento de ahorro en la factura!
La tele encendida… ¿aunque nadie esté viéndola?
Acostumbra a los niños a apagar la televisión y que la desconecten desde su interruptor para que no consuma energía en modo “stand by”. Pequeños gestos que contribuirán al ahorro en la factura mensual.
Cuéntales a tus hijos que producir energía es un proceso costoso y que tenemos mucha suerte de disfrutarla, al contrario que otros niños que no tienen la misma suerte que nosotros, también estarás conectando con su empatía.
Dentro de casa… y fuera o lejos de ella
Tenemos la siempre reprobable actitud de olvidarnos de practicar estas medidas cuando la factura de la energía no va a recaer sobre nosotros directamente: en nuestras vacaciones o escapadas, practica también el ahorro energético: el hotel, la casa rural donde os alojeis te lo agradecerán.
Para los adultos, todo deja de ser un juego cuando nos llega la factura de la luz o el gas, ¿verdad? Juguemos a construir un mundo mejor. Eso también se empieza a fraguar en el interior de nuestras casas. Ganamos todos.